Por unos dientes de leche libres de caries

Por unos dientes sanos para el Ratoncito Pérez

Para empezar, vamos a lanzarte una estadística que te va a sorprender.

¿Preparado?

Ahí va:

Entre el 60 y el 90% de los niños de todo el mundo sufre caries.

Sorprendente, ¿verdad?

Pero tan cierta como que el sol sale por el este.

Nos lo confirma la Organización Mundial de la Salud.

De hecho, los autores de un estudio publicado en el año 2012, afirmaban que “la caries dental es una de las enfermedades de mayor prevalencia entre la población escolar en el mundo occidental, pudiendo incluso considerarse pandemia mundial por su distribución global y gravedad de sus consecuencias”.

Verdaderamente preocupante.

El mismo estudio concluía que el 43,8% de los 1.220 escolares en observación en una escuela en Toledo, tenían malos hábitos de higiene bucodental y como resultado, una elevada incidencia de caries en los primeros años de sus vidas.

Otro informe elaborado por el Consejo General de Colegios de Dentistas de España indicaba en agosto del 2012 que:

Uno de cada tres niños españoles con dientes de leche tiene un diente con caries.

Como especialistas en salud dental infantil, esas cifras no nos sorprenden en absoluto.

Y es que por la sala de nuestra odontopediatra, pasan muchísimos niños cuyos dientes de leche han sido ya afectados por la caries.

Pero no los suficientes.

Porque la caries dental es un problema altamente infravalorado.

La mayoría de los padres no son conscientes de que la caries infantil además de causarle dolor al pequeño, puede generar otros problemas de salud a largo plazo.

Pero, vayamos por partes.

Porque aunque todos hablamos de las caries, pocos conocemos a nuestro enemigo. Entonces,

¿Qué son las caries exactamente?

Las caries se forman a causa de la acción de los diferentes ácidos que se depositan sobre la superficie del esmalte de nuestros dientes.

¿Cómo se producen los ácidos?

Se producen cuando los azúcares (principalmente la sacarosa) en los alimentos o bebidas que tomamos reaccionan con las bacterias ya presentes en la superficie del diente.

Una mala combinación.

Porque el ácido que tal mezcla produce, lleva a la pérdida de calcio y fosfato del esmalte.

¿El resultado final?

La destrucción de nuestras estructuras dentales.

Ahora, imagínate este insufrible proceso en la boca de tu pequeño.

Sobrecogedor. 

Pero, ¿cómo puede ser que ya aparezcan caries en los dientes de leche de nuestros niños?

¿Recuerdas las palabras sabias de tu abuela: si comes tantas chuches te van a salir caries?

¿Sí?

Pues la abuela tenía razón.

Además del papel que juegan los hidratos de carbono fermentados como los dulces o la leche, existen otros factores que contribuyen a la aparición de caries en dientes de leche, entre ellos:

✓ El tiempo que se dedica a la higiene oral.

✓ La calidad de la misma.

✓ Los dientes que ya de por sí son susceptibles a ataques bacterianos.

Ten presente además que las bacterias y los ácidos no discriminan por edad, y pueden empezar su ataque a los dientes de tu pequeño desde el mismísimo momento en el que le salgan los primeros dientes en la boca.

Es lo que se conoce como la caries de biberón.

Así es que hay que estar alerta y empezar desde el principio de sus vidas a realizar un pequeño ejercicio de higiene aplicando una gasita húmeda en sus dientecitos o incluso en las encías de los más bebés.

Y, sobre todo, hay que dar buen ejemplo.

¿Cómo tratamos las caries en los dientes de los más pequeños de la casa?

Ante todo, intentamos no tener que tratarlas.

Intentamos prevenirlas.

La prevención es, sin lugar a dudas, el mejor tratamiento para evitar las caries en los dientes de leche.

¿Cómo prevenimos la aparición de caries en los dientes de nuestros infantes?

✓ Evitando que se duerman con el biberón, puesto que el contacto del alimento con los dientes durante toda la noche, genera las conocidas caries de biberón.

✓ Evitando darles zumos, bebidas y alimentos azucarados y bollería entre horas si no van a cepillarse los dientes.

✓ Alimentándoles con una dieta sana ya desde pequeños.

✓ Cepillando los dientes de leche desde el momento que aparezcan, incluso antes. Conforme el peque vaya teniendo autonomía, se le puede dar la responsabilidad de cepillarse con su propio cepillo, aunque debes asegurarte que ha hecho una buena labor e incluso finalizar el cepillado.

✓ Utilizando la pasta de dientes adecuada para su edad. No compartas la pasta de dientes para adultos porque tienen una concentración de flúor que no es adecuada para ellos.

✓ Visitando a tu odontopediatra con frecuencia. Porque, ¿verdad que tienes una cita habitual con su pediatra? Pues tendrías que tenerla también con el odontopediatra.

Tal vez estés pensando que somos un poco exagerados.

Que la caries tampoco es un problema tan serio.

Todos estamos acostumbrados a vivir con ella.

Deja que reiteremos que no, que la caries en dientes de leche, hay que tratarla lo antes posible.

¿No estás convencido?

Te lo contamos.

Por qué es esencial que trates las caries en dientes de leche.

Ante todo, porque estamos seguros que quieres evitarle el dolor a tus hijos a toda costa.

¿Verdad?

Y es que los dientes de leche también duelen si la caries llega al nervio.

¡Y lo mucho que duele verles sufrir!

Pero es que además, las caries en molares de leche producen pérdida de tejido dental.

Incluso, a veces, pueden llegar a perderse.

En estos casos, para evitar que se pierda espacio para el diente definitivo (premolares) sería necesario colocar un dispositivo que se llama mantenedor de espacio.

De lo contrario, cuando los premolares vayan a salir, no tendrán espacio.

Y eso, no da más que problemas a largo plazo.

Entonces, ¿por dónde empiezas?

Llevando al peque a tu odontólogo especializado en salud bucal para niños: el odontopediatra.

¿Que no crees que sea posible mantenerles sentados en una silla con la boca abierta?

No te preocupes.

Avodent cuenta con una odontopediatra con un tacto especial para los chiquitines.

Todos la adoran.

Y es que Meritxell, nuestra odontopedriatra, tiene el conocimiento y la sensibilidad especial para tratar a los niños, estando habituada a trabajar con ellos y a “manejar” sus niveles de “energía”.

No es lo mismo atender a un paciente adulto que a un niño :)

Así que no lo dejes para demasiado tarde.

Lleva al peque a tu odontopediatra lo antes posible, y lo estarás introduciendo a una salud bucal que te agradecerá toda la vida.

¿Quieres ver lo felices que salen de la consulta? Claro que sí. Así lo pasaron Adrián e Iker en Avodent.

Reserva cita ahora para tu peque y quédate tranquil@ de que tiene sus dientes sanos.

Os esperamos ;)

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