cómo usar el hilo dental

Ya vimos hace unos días en otro artículo que el hilo dental tiene una importancia decisiva en la higiene bucodental.

De hecho, la limpieza diaria no se puede considerar completa si no se utiliza la seda dental después de cada cepillado de dientes, pues es esta —junto con los cepillos interdentales— la responsable de limpiar y retirar la placa depositada en los espacios entre los dientes.

En este artículo te voy a enseñar detenidamente cómo usar el hilo dental para que realmente limpies tus dientes en profundidad y tu bocas esté más sana.

¿Para qué sirve el hilo dental?

Si hiciésemos una encuesta sobre los hábitos higiénicos de los españoles, seguro que muchas personas ni siquiera sabrían decirnos en qué lugar del cuarto de baño guardan el hilo dental (siempre que al menos lo tengan en su casa).

La seda dental es la gran desconocida de la higiene bucal, puesto que mucha gente piensa que solo se debe usar puntualmente, cuando hay molestias por algún resto de comida que se ha quedado entre los dientes.

Sin embargo, este es uno de los primeros errores que hay que desterrar cuanto antes: el hilo dental se debe usar a diario, incluso aunque no se sientan molestias entre los dientes. Porque el hilo dental tiene una importante función en la retirada diaria de la placa bacteriana. Y si esta se deposita entre las encías, la gingivitis y la periodontitis pueden provocar daños muy graves.

Así que, a partir de ahora, debes concienciarte de que el hilo dental debe formar parte fundamental de tu higiene oral diaria, y no solo usarse puntualmente después de haber comido costillas a la barbacoa o cualquier otro alimento que pueda quedarse atrapado entre los dientes.

Cómo usar el hilo dental para limpiar en profundidad los espacios interdentales

El uso del hilo dental no es tan intuitivo como la utilización del cepillo de dientes.

De mejor o peor forma, todo el mundo sabe que debe frotar el cepillo contra sus dientes. Pero no todo el mundo sabe cómo debe pasarse la seda dental entre los dientes para retirar la placa que se va acumulando.

Por eso es importante que prestes atención a estas indicaciones. Ya verás cómo en unos pocos días te acostumbras y lo haces correctamente sin pensar.

1.- Corta una cantidad suficiente de hilo dental

Para limpiar correctamente todos los espacios interdentales de la boca, necesitarás unos 50 centímetros de hilo. Pero no tienes que cortarlo con tijeras ya que el propio recipiente en donde viene enrollado el hilo tiene un pequeño dispositivo de corte.

Cuando tengas un buen trozo de hilo, procede a enroscar los extremos alrededor de los dedos medios de cada mano, de tal modo que te queden libres los pulgares e índices (que serán los encargados de la manipulación de la seda).

Para que siempre tengas hilo limpio, lo más adecuado es que enrolles la mayor parte del hilo en una mano y que lo vayas pasando hacia la otra según lo vas utilizando.

2.- Introduce el hilo en el espacio interdental

Con el hilo bien tenso, debes colocarlo en el espacio entre un diente y otro y deslizarlo mediante un suave movimiento de zigzag.

Ten cuidado de no presionar con mucha fuerza para evitar daños en las encías.

3.- Retira la placa de la zona cercana a las encías

Como la placa bacteriana se suele depositar en la zona de contacto entre los dientes y las encías, se debe frotar suavemente esa parte presionando sobre la base del diente —nunca directamente sobre el tejido gingival— para ir retirando el sarro de esa zona.

4.- Repite la misma tarea en cada espacio interdental

Una vez que hayas limpiado bien el primer espacio, debes hacer lo mismo en el resto de los dientes para retirar la mayor cantidad de placa.

5.- Cuando hayas terminado, enjuágate la boca

Lo ideal —aunque no es estrictamente necesario—, sería seguir la siguiente secuencia:

  • Cepillado de dientes y lengua.
  • Seda dental.
  • Enjuague de la boca con colutorio.

Haciéndolo así, el enjuague con agua y con un colutorio antiséptico también retirará de la boca los posibles restos microscópicos de placa que pueden haberse desprendido de los dientes y quedarse en la boca.

¿Te comprometes a usar el hilo dental a diario a partir de ahora?

Aunque al principio esta labor te puede parecer complicada, debes ser muy perseverante para intentar crear el hábito diario lo antes posible.

Además, hay zonas de la boca en las que es especialmente complicado limpiar correctamente con la seda dental.

Para que veas que todo el mundo tiene sus dudas, te puedo decir que una de las preguntas más típicas que recibimos en nuestra consulta es sobre cómo usar el hilo dental en las muelas.

Por lo tanto, si todavía te quedan dudas sobre el uso del hilo dental y vives en la zona de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, estaremos encantados de responderte a todas tus preguntas personalmente en nuestra clínica Avodent.

Puedes pedir tu cita online rellenando este formulario o llamándonos por teléfono al 91 654 17 13.

Si te pareció interesante el artículo, déjanos tu valoración:

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)

0 COMENTARIOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *