bacterias-cepillo-dientes-clinica-dental-alcobendas

La limpieza de los cepillos de dientes es algo que debemos tener bastante en cuenta y que sin embargo no recaemos a menudo en ella. Nos conformamos con enjuagar antes y después de cada uso, pero si no andamos con ojo, podemos encontrar un auténtico zoo entre las cerdas de nuestro cepillo que en el peor de los casos, acabe por traernos un problema.

Vamos a dar un repaso por las más importantes según la Periodontista y profesora asociada de la Universidad de Alabama, María Geisinger.

¡Anda y vete a la E. coli!

Si tu cuarto de baño tiene el lavabo y el inodoro en la misma habitación y tiras de la cadena con la tapa abierta lo más probable es que haya materia fecal en todo lo que haya alrededor en un radio de uno a dos metros… cepillo de dientes incluido.

La razón es que al tirar de la cadena se aerosoliza lo que quiera que queramos que se vaya -tú ya me entiendes- y se depositan las diminutas partículas de… eso con Escherichia coli (o E. colli)  en cualquier parte.

Cepillarte con semejante “amiguita” en el cepillo puede ponerte enfermo ya que está relacionada con enfermedades gastrointestinales. La gastroenteritis o la diarrea infecciosa son algunas de ellas.

Pero no hay que alarmarse demasiado ya que en un estudio realizado, los cepillos usados normalmente durante uno a tres meses no tenían problemas, es a partir del tercer mes cuando se empezaron a encontrar colonias de E.coli. Si te faltaban motivos para cambiar de cepillo habitualmente, ya tienes uno más :)

Una vez que se forma una colonia de bacterias son más difíciles de eliminar ya que comienzan a construir una matriz extracelular que las protege de agentes antimicrobianos que pueda tener la pasta de dientes que uses, el enjuague e incluso los antibióticos. De hecho esa es la razón de por qué no puedes tomar un antibiótico para tu enfermedad dental y curarte al instante.

Así que asegúrate de que tiras de la cadena con la tapa puesta para disminuir al máximo la aerosolización, lavarte las manos después de usar el inodoro y cambiar el cepillo cada tres meses.

Estafilococo aureus

Esta bacteria vive normalmente en tu tracto respiratorio y tu piel y con las condiciones adecuadas puede ser la causante de cosas bastante desagradables como por ejemplo la fascitis necrotizante. Esta enfermedad tiene lugar cuando la bacteria entra en contacto con la piel a través de una herida.

Es cierto que la inmensa mayoría de casos tienen lugar en personas con otros problemas de salud que las hace más débiles para luchar contra la infección de E. aureus. Pero de todos modos estoy seguro que nadie quiere este bicho en un cepillo de dientes.

Streptococcus mutans

Si te digo que es el responsable de la caries dental, entenderás que es normal que un bicho como éste pulule por tu cepillo de dientes. Es cierto que lo más normal es que ya esté en nuestra boca pero de todos modos no hay necesidad ninguna de tenerlo de un sitio a otro utilizando nuestro cepillo como transporte público.

Mantener a las bacterias y otras cosas desagradables al mínimo en nuestro cepillo de dientes debería ser tan fácil como comprar la herramienta adecuada. Los cepillos con cerdas blancas o transparentes retienen hasta un 50% menos bacterias que los coloreados, lo más probable es que sea debido a la menor porosidad en las cerdas de los primeros.
Otra recomendación es que en lugar de mangos perforados o con aplicaciones de goma se opte por el clásico y simple plástico liso de toda la vida ya que los estudios han mostrado tener menos bacterias por la simple razón de que hay menos lugares en las que ubicarse.

Restos de comida

¿Te acuerdas de lo que cenaste? vale, pues como no limpies bien el cepillo lo más probable es que todavía esté en tu cepillo de dientes a la mañana siguiente, sirviendo de comida para las bacterias que ya estaban por allí… ¡puaj!
Lo mejor para evitar tener molestos restos en el cepillo es enjuagarse con agua antes de cepillarnos y limpiar bien el cepillo tras cada uso, no te conformes con una pasada rápida por el grifo para quitar la pasta.

Lactobacillus y pseudomonas

Hay dos bacterias que se han asociado con neumonías infecciosas, sobretodo en instalaciones hospitalarias donde hay pacientes conectados a respiradores. A pesar de que la lactobacillus se considera una bacteria “buena” -de hecho a veces se usa para tratar diarreas y está tanto en alimentos como en nuestras tripas- se relaciona también con la caries.
La pseudomonas puede causar infecciones oculares si utilizas lentes de contacto y no las limpias adecuadamente.

Herpes simple tipo 1

Dejamos las bacterias para meter en la lista los virus. Sii tienes un herpes bucal debes saber que este es contagioso y puede permanecer en tu cepillo de dientes durante una semana. ¡Si ya es desaconsejable compartir cepillos de dientes con esto ya ni te digo!.
Cándida

Pasamos a un hongo responsable de infecciones y dermatitis. Las especies más comunes en la boca es la candida albicans y se conocen como la candidiasis bucal y se relaciona con tasas de caries elevadas en niños. Hay que tener cuidado con el contacto entre cepillos cuando se almacenan en el mismo lugar.

Humedad

Es una de las peores cosas que puedes tener en tu cepillo porque fomenta el crecimiento de las bacterias. De hecho, existe una rápida caída en su crecimiento pasadas 24 horas cuando el cepillo comienza a secarse. Según esto lo ideal sería tener dos cepillos de dientes para que fueran usados cada 24 horas…

Otra cosa que no deberíamos hacer es cubrir las cerdas, ya que las tapaderas no van a dejar que estas se sequen lo suficientemente rápido.

Para cualquier consulta sobre higiene dental y para la atención de tu boca y la de los tuyos puedes encontrarnos en Alcobendas. No dudes en acercarte a Avodent para una primera consulta gratuita.

1 COMENTARIO

Trackbacks