Cuidados del sangrado dental

¿En tu cepillado diario te encuentras con un poco de sangre? Muchas personas piensan que es normal, pero debes saber que las encías sanas no sangran. En Avodent queremos cuidar de tu sonrisa para que luzca sana y bonita, para eso te vamos a enseñar la importancia de tener una adecuada higiene dental y las consecuencias de un sangrado de encías.

El sangrado dental y tu corazón

Si la encía sangra al cepillarte los dientes es una señal de que algo no va bien. Mantener una buena salud dental es muy importante para evitar problemas más graves. Existe una relación entre los malos hábitos bucales y enfermedades en otras partes de nuestro cuerpo.

Los problemas inflamatorios en las encías, en particular cuando hay enfermedad periodontal o piorrea, pueden dañar la salud del corazón. Es tipo de enfermedades infecciosas están producidas por una bacteria que a través de la herida que genera en la encía pueden pasar directamente al torrente sanguíneo. Por lo tanto, las personas con encías enfermas tienen más posibilidades de sufrir problemas de tipo coronario que las personas con encías sanas.

Causas del sangrado dental

La sangre en la encía al cepillarnos o morder algún alimento es una alerta de que algo no va bien. Es decir, el sangrado en la encía es un síntoma de que esta zona ha quedado desprotegida y se inflama con facilidad. La encía es el tejido que mantiene los dientes en su sitio, por lo que el resto de dientes también pueden verse afectados. La causa más frecuente del sangrado de encías es la falta de una higiene adecuada. No poner remedio a esta situación, puede hacer que las bacterias prolifere e infecten la zona, actuando primero localmente con la aparición de gingivitis, para después dañar zonas más profundas, pudiendo llegar incluso al hueso. Como hemos mencionado en el apartado anterior, en los casos más graves la infección podría alcanzar la sangre, ocasionando una infección generalizada que provocara un problema de salud. Entre las causas más comunes del sangrado de encías podemos destacar los siguientes:

  • La acumulación de placa y sarro entre la encía y los dientes.
  • Cepillarse con demasiada fuerza o hacer mal uso del hilo dental.
  • Falta de vitamina K.
  • Alteraciones hormonales.
  • Uso de algunos medicamentos como anticoagulante.

Síntomas del sangrado dental

Los signos de que algo no va bien en la encía son los siguientes:

  • Una encía enferma tiene un color rojo, son blandas, pueden doler, presentan sensibilidad, mal aliento y se observa unos dientes flojos.
  • El tipo de sangrado no tiene por qué ser abundante ni ir acompañado de otros síntomas.
  • La encía puede sangrar por motivos, como hacerse daño mientras comemos, lo cual no tiene mayor importancia, pues lo habitual es que en pocos días la herida cure por sí sola.

El problema es cuando presentamos un sangrado frecuente y persistente, difícil de cortar. Este síntoma puede ir acompañado de inflamación y dolor. En ese caso, te recomendamos visitar a tu odontólogo cuanto antes.

Factores de riesgo del sangrado dental

Existen un grupo de factores de riesgo que influyen en la aparición del sangrado de encías y de esta patología, la gingivitis. Los factores de riesgo son aquellos que causen la acumulación de la placa dental como:

  • Restauraciones antiguas de composite o amalgama que se encuentre en mal estado.
  • Presencia de coronas dentales(fundas) mal adaptadas o en mal estado.
  • El acumulo de placa en forma calcificada: sarro.
  • El tratamiento de ortodoncia fija.
  • Presentar apiñamiento dental en forma severa o moderada.
  • Usar prótesis dentales removibles parciales.
  • Dientes con caries.
  • No cuidar la higiene dental a diario.
  • Enfermedades de carácter inmunodepresor.
  • Estrés.
  • Embarazo o ciclo premenstrual.
  • Diabetes no controlada.
  • Determinada medicación como anticonceptivos, antiepilépticos, medicación para patología cardiaca.
  • Mala alimentación, falta de vitamina C.
  • Herencia genética.

Si alguno de estos factores desencadena un problema de gingivitis y no es tratado a tiempo puede derivar en otras patologías de la encía más graves, como:

  • Periodontitis
  • Guna (gingivitis ulcero necrotizante)
  • Puna (periodontitis ulcero necrotizante)

Las consecuencias de estas patologías de la encía son irreversible ya que la encía no volverá a su estado natural. La manera de prevenir mayores complicaciones y mantener las encías sanas es cuidar de nuestra salud bucal y hacer las revisiones rutinarias con nuestro dentista.

Cuidados para el sangrado dental

El tratamiento recomendado para el sangrado dental es:

  1. No te cepilles con fuerza. Cepíllate durante dos minutos, dos veces al día con un cepillo de dientes eléctrico o manual que tenga un cabezal pequeño y cerdas suaves y redondeadas. Realiza movimientos circulares o elípticos en la boca. Te aconsejamos cambiar tu cepillo de dientes cada tres meses.
  2. Utiliza el hilo dental o cepillos interdentales para eliminar las partículas de comida y placa bacteriana de las zonas de difícil acceso. Usa el hilo dental dos veces al día, antes de cepillarte los dientes.
  3. Elige pasta de dientes con flúor que reduzca la acumulación de placa bacteriana que daña tus encías y causa la gingivitis.
  4. Realiza revisiones periódicas con tu dentista.
  5. Mantén una dieta rica en nutrientes para mantener tus dientes y encías fuertes.
  6. No fumes. Las encías de los fumadores son más propensas a sufrir una infección o patologías más graves. puede hacer que los dientes y las encías sean más vulnerables.
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Cuidados del sangrado dental
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Cuidados del sangrado dental
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Las encías sanas no sangran. Existen un grupo de factores de riesgo que influyen en la aparición del sangrado dental de manera frecuente y persistente.
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