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endodoncia en niños

La cultura popular tiene creencias muy arraigadas sobre los dentistas y los tratamientos dentales.

Creencias que, por más labores divulgativas y de comunicación que emprendamos los odontólogos, parecen seguir asentadas firmemente en el imaginario colectivo.

Una de estas creencias es que un tratamiento de endodoncia es doloroso.

De hecho, en cuanto a algún paciente le indico que vamos a hacerle una endodoncia, y le explico en qué consiste este tipo de tratamiento, la cara se les suele crispar, como si estuviese advirtiéndoles de que voy a torturarles.

Sin pretender ser pesada o repetitiva, volveré a indicar aquí que la endodoncia no es dolorosa.

Y tampoco lo es en pacientes infantiles.

Así que no te asustes si consideramos que el tratamiento más adecuado para combatir las caries de tu hijo es la endodoncia.

Sigue leyendo porque en este artículo te voy a explicar detenidamente en qué consiste la endodoncia en niños.

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como se hace un empaste dental

Si no te ha pasado a ti, seguro que conoces a alguien que se le ha roto un pequeño trozo de muela. Quizás no sea un pedazo muy grande, pero sí lo suficiente como para que la incomodidad se convierta en suplicio.

Y si no se te ha roto una muela, es probable que tú —o alguien de tu entorno— sufra de caries.

En todos esos casos, será necesario que te hagan un empaste dental.

Por lo tanto, hoy hablamos sobre cómo se hace un empaste dental.

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Sensibilidad dental

¿Alguna vez, mientras mordías un helado, has notado un dolor muy agudo en tus dientes? Se llama sensibilidad dental y es algo que le sucede a mucha gente cuando come alimentos que provocan contrastes bruscos de temperatura en la boca. Aunque dura poco, el dolor puede alcanzar una gran intensidad.

Si eres de los que sufren la sensibilidad dental con cierta frecuencia, sigue leyendo porque en este artículo te explico qué puedes hacer para aliviar estas molestias. (más…)

flemon

La primera vez que se tiene un flemón, lo lógico es preocuparse bastante debido a que uno de sus síntomas es la aparición inesperada de un bulto en la encía.

Pero quédate tranquilo: es bastante más común de lo que parece.

Estadísticamente, los flemones se encuentran entre las patologías odontológicas más habituales, además de ser de las más molestas y dolorosas.

Pero no te preocupes, ya que en este artículo te voy a explicar todo lo que tienes que saber acerca de los flemones para que puedas “vencerlos”.

¿Qué es un flemón dental?

Los flemones dentales –también conocidos como abscesos– son acumulaciones de pus que se producen en los tejidos blandos donde se apoyan los dientes.

Aunque luego veremos que hay varios motivos para su aparición, se suelen producir porque el esmalte se rompe y permite que las bacterias lleguen hasta la pulpa del diente.

Si eres de las pocas personas que nunca ha tenido uno, debes saber que se manifiesta como una inflamación en una parte de la encía provocada por la acumulación de pus infectado.

Principales motivos de aparición de un flemón

1. Las caries

Las caries sin tratar suelen encontrarse casi siempre detrás de un flemón. Por eso es tan importante acudir al dentista preventivamente, para que de ese modo podamos realizar el tratamiento adecuado.

De no hacerlo así, la caries puede evolucionar con una infección no controlada que destruye los tejidos blandos provocando cavidades en las encías, que son las zonas que se inflaman cuando se llenan de pus.

De lo que se trata cuando se acude al dentista, básicamente, es de evitar que la infección destruya el esmalte y la dentina, llegando hasta la pulpa y la raíz del diente. En esos casos, los vasos y los tejidos se inflaman y se produce la hinchazón característica del flemón.

2. Enfermedad periodontal

Cualquier enfermedad de las encías –como la gingivitis o la periodontitis– que no sea convenientemente tratada puede terminar derivando en un flemón.

3. Un traumatismo en cualquier parte de la boca

Cualquier clase de traumatismo generado en la boca puede producir la aparición de un flemón. Ten cuidado con los golpes, pinchazos y mordeduras que pueden provocar la aparición de un molesto flemón.

Sintomas más comunes de un flemón

Aunque los flemones son fáciles de reconocer, generalmente suelen venir acompañados por otros síntomas junto a la inflamación localizada en la encía.

  • Malestar general.
  • Fuerte dolor en la zona de aparición del absceso, que puede verse incrementado al morder, con el contraste de temperatura o al tocar la zona de la cara en donde se encuentra.
  • El dolor en el flemón puede ir acompañado también de dolor agudo en dientes y muelas.
  • Fiebre alta.
  • Mal aliento con un sabor amargo en la boca.
  • Sensibilidad al frío y al calor.
  • Inflamación de la cara, en la zona de aparición del flemón.
  • Dificultad para abrir la boca.

Tratamiento de un flemón

Si te aparece un flemón en la boca, lo primero que debes hacer es acudir a tu dentista.

Una vez en la consulta, analizaremos cuál puede ser el origen de la inflamación, aplicando un tratamiento médico específico.

En la primera visita nuestra prioridad será aliviarte el dolor y combatir la infección. Por ello vamos a iniciar un tratamiento con antibióticos para atacar la infección y con antiinflamatorios para minimizar la hinchazón del flemón. De ese modo también erradicaremos el dolor.

Cuando haya remitido el flemón, entonces estudiaremos si con los antibióticos ha sido suficiente o será necesario realizar una endodoncia, empaste o colocación de una corona para atajar la causa del flemón.

Remedios caseros para los flemones

En el caso de que no puedas acudir inmediatamente a tu dentista, existen algunas soluciones caseras para hacer frente a un flemón.

1. Agua tibia con sal

Debes realizar enjuagues de agua templada con sal después de cada comida. Gracias a la acción de la sal, se obtiene un buen drenado del pus y un alivio en el dolor producido por el absceso.

2. Cebolla

La cebolla tiene un importante componente bactericida, así que no es mala idea masticar algo de cebolla cruda si se tiene un flemón.

Después de varios minutos masticando trozos de cebolla, notarás que la zona reduce su inflamación y se siente algo de alivio.

3. Hielo

El hielo tiene una función anestésica y antiinflamatoria, por lo que aplicando hielo en la zona afectada, verás cómo en poco tiempo se te alivia algo el dolor.

Pero es muy importante que utilices una bolsa, una toalla o un trapo, ya que el hielo directamente sobre la piel puede producir quemaduras.

¿Tienes un flemón? Te esperamos en Avodent

Pese a todos estos remedios caseros anteriormente expuestos, lo más indicado es el tratamiento odontológico.

Por eso, no lo dudes más: si tienes un flemón que te está volviendo loco, lo mejor es que te pases por nuestra clínica Avodent en la calle Constitución Nº 6 de Alcobendas.

¿Quieres pedir cita por adelantado? Puedes hacerlo rellenando este formulario o llamando a cualquiera de estos dos teléfonos: 91 654 17 13 o 91 005 22 43.

dolor de muelas

Probablemente el dolor de muelas sea uno de los dolores más intensos y peor soportados por los pacientes.

Debido a las características neurológicas de la boca, hay ciertos dolores producidos en dientes, muelas y encías que se perciben con gran intensidad y de un modo muy continuado y difícil de aguantar.

Por eso, cuando se padece, todo el mundo se pregunta cómo aliviarlo recurriendo a remedios caseros. Sin embargo, es importante que te recuerde que cuando sientas dolor en las muelas o los dientes conviene que acudas a la consulta del dentista, ya que el dolor nos indica que algo va mal.

No obstante, para aquellas situaciones en las que te sea imposible acudir rápidamente al dentista, te voy a dar aquí algunas pautas, consejos y truquillos para aliviar el dolor de un modo casero.

¿Por qué se produce el dolor de muelas?

Desgraciadamente, el dolor de muelas aparece de modo repentino, sin previo aviso y con una intensidad generalmente muy alta.

En algunos casos el que sufre estos dolores apenas puede hacer otra cosa que concentrarse en el malestar producido por el dolor, sintiéndose verdaderamente mal.

Lo primero que hay que saber es que el dolor se produce porque el nervio se irrita. Esta estimulación del nervio se transmite rápidamente al cerebro, que lo percibe de un modo verdaderamente intenso, en oleadas crecientes, ya que en muchas ocasiones el dolor va aumentando progresivamente.

Posibles causas del dolor

Uno de los motivos habituales que generan un gran dolor es la aparición de las muelas del juicio.

Pero este no es el único, ya que otras patologías como la caries mal tratada, los flemones, las fisuras, o la gingivitis también suelen causar un dolor sordo, intenso y difícilmente soportable.

En general, el dolor se produce por culpa de una infección que debe ser tratada por el odontólogo. Por eso es importante que acudas cuanto antes al dentista, ya que será él quien te prescriba el tratamiento adecuado (generalmente endodoncia de la pieza afectada o extracción).

¿Qué debes hacer para que el dolor de muelas no aumente?

  • No tomes antibióticos si tu odontólogo no te los ha recetado.
  • Evita los contrastes bruscos de temperatura y ten cuidado cuando bebas bebidas muy frías o muy calientes. En ambos casos estos contrastes térmicos pueden aumentar el dolor.
  • Aunque el frío es bueno para anestesiar la muela, no apliques hielo directamente sobre la pieza o sentirás un dolor aún mayor.
  • Evita las comidas dulces, ya que el azúcar aumenta el dolor dental.
  • No generes presión sobre la zona dolorida.
  • No comas alimentos duros.

Aprende a aliviar los dolores de muelas de un modo natural

Por muy rápido que avises al dentista, soy consciente de que el dolor puede ser completamente insoportable. Por eso, para que aguantes hasta que acudas a la consulta, te voy a dar algunos remedios caseros para el dolor de muelas.

1. Utiliza hilo dental y límpiate los dientes más a menudo

Mediante el uso de la seda dental es posible que se alivie un poco el dolor, ya que en ocasiones este se produce porque se ha quedado algún residuo de comida en un espacio interdental y al retirarlo se evita que la infección prosiga.

Además, también es bueno que te limpies más a menudo los dientes y que realices enjuagues con colutorios antisépticos. De este modo removerás las bacterias que están provocando la infección. Pero eso sí: nunca tragues el líquido que estás utilizando para enjuagarte ya que también ingerirías las bacterias de tu boca.

Los enjuagues los puedes hacer también con agua oxigenada diluida en agua normal o con agua tibia y sal. En ambos casos, realizarás gárgaras con soluciones antisépticas que también tienen un cierto poder anestésico.

2. Toma analgésicos

Si estás sufriendo un dolor leve de muelas, un buen tratamiento para que este desaparezca puede consistir en la ingesta de analgésicos como el ibuprofeno o el paracetamol.

Este tipo de medicamentos de venta libre en farmacias suelen funcionar muy bien frente a dolores no muy intensos, siempre que se administren en las dosis recomendadas en el prospecto.

Sin embargo, aunque sea efectivo contra el dolor de muelas, esto no implica que sea el único tratamiento posible. Si sufres habitualmente dolores dentales es conveniente que acudas al dentista, ya que hay un problema que se debe atajar (y que no se solucionará con los analgésicos).

3. Remedios naturales para el dolor de muelas

  • Frótate varias veces al día la pieza o zona afectada con aceite de clavo (de venta en farmacias), ya que tiene un poder anestésico muy interesante.
  • Mastica perejil varias veces al día. Se trata de un antiespasmódico natural que sirve estupendamente para combatir los dolores de las muelas.
  • Mastica ajo crudo. Aunque cueste creerlo, se trata de un gran antibiótico natural; y sus propiedades anti-inflamatorias están comprobadas. Si no te gusta masticar ajo, puedes picarlo muy fino y aplicarte un poco sobre la zona inflamada o en la que estás sufriendo dolor.
  • Ponte una compresa helada en la mandíbula. En caso de que no tienes ninguna, también puedes meter algunos hielos en una bolsa y aplicártela directamente sobre la cara, a la altura de la zona dolorida.

¿Has probado varios de estos remedios caseros y te siguen doliendo las muelas?

Entonces es evidente que necesitas atención odontológica inmediata.

Si vives o trabajas por la zona de Alcobendas o San Sebastián de los Reyes, no lo dudes más y pídenos cita. Si no te gustan los formularios online, contacta con nosotros en el teléfono 91 654 17 13 o en el 91 005 22 43.

endodoncia-fases-dentista-alcobendas

Continuando con el post anterior en el que tratábamos dos de los mitos más comunes sobre las endodoncias hoy vamos a continuar con algunas preguntas comunes sobre la materia.

1 Como los nervios del diente se han quitado ¿no voy a sentir ya más dolor?

Mucha gente cree que una vez que le han hecho la endodoncia no van a volver a sentir nada de dolor en el diente tratado. Pero no es así. Es verdad que el diente no será sensible al calor o el frío de las comidas o bebidas, pero durante unos pocos días tras el tratamiento el área circundante al diente puede estar más sensible.

Si te molesta en exceso esa sensación tras tu endodoncia, tu dentista de confianza te podrá recetar algo para mitigar el dolor.

2 ¿Para qué voy a hacerme una endodoncia si de todos modos tarde o temprano acabaré teniendo que sacarme el diente?

Pues no tengas tan claro que eso sea así. La mayoría de los tratamientos de endodoncia tienen éxito y por tanto sus efectos son eventualmente indefinidos.

3 No me duele, así que no necesito endodoncia ninguna.

Muchos dientes sometidos a este procedimiento no han dolido nunca, pero eso no significa que el diente en cuestión esté sano. Tu dentista de confianza es el que debe comprobar si la pulpa de tu diente está dañada o directamente infectada para que, de ser así, se proceda a realizar la endodoncia incluso si aún no sientes dolor alguno.

Si ves algo que parece un grano cerca de un diente dañado, acude al dentista pero ¡ya!. Ese “grano” puede tratarse de una fístula o absceso por el que sale el pus desde la infección. El hecho de que no duela es porque la fístula hace presión en el tejido. Aún con todo, dolor puede ir y venir.

En estos casos no hay más remedio que tratar la infección y lo más probable es que haya que realizar una buena endodoncia. Sin tratamiento, los tejidos que lo rodeen también podrían verse afectados.

4 ¿Una endodoncia significa que mantengo sólo la raíz del diente o que me quitan todo el diente?

Todo el procedimiento endodóntico va destinado a salvar el diente, no a sacarlo. Tanto el diente como su raíz no se quitan. Es el interior del mismo el que es limpiado y saneado como debe ser. El tejido nervioso y la pulpa sí que son elminados junto con parte de la raíz para asegurar que desaparezcan todas las bacterias.

5 ¿Después de la endodoncia tengo que volver al dentista pronto?

Una vez que te has sometido a este procedimiento, necesitaras unas revisiones para ponerte el relleno o una corona a tu diente. El relleno temporal que se pone tras quitar la pulpa sólo protegerá la raíz del diente de las infecciones durante un tiempo. Es necesario por tanto algo más permanente para asegurarnos de que las bacterias no entran de nuevo en el diente ya saneado.

De todos modos, lo mejor para estar convenientemente informado sobre las endodoncias es que consultes a tu dentista de confianza, el o la cual podrá responder de manera perfecta a todas tus dudas. En Alcobendas y alrededores puedes encontrar todo el asesoramiento sobre endodoncias que necesites en Avodent.

¿Hablamos? :-)

endodoncia-dentista-alcobendas

Cuando hablamos de endodoncias hay muchos malentendidos y cosas que se dan por sentadas que, sin embargo, no son tal y como el subconsciente colectivo cree que es.

Vamos a repasar dos de los más frecuentes y dar un poco de información real sobre ellos.

Mito 1: “Hacerse una endodoncia duele”.

Pues no. De hecho lo que hace es todo lo contrario: alivia el dolor. La percepción de que un tratamiento endodóntico puede ser doloroso proviene de hace décadas pero hoy, con las técnicas de sedación y anestésicos actuales, someterse a una endodoncia no es más incómodo que tener la sensación de que te están rellenando un espacio vacío.

De hecho, una encuesta realizada en pacientes estadounidenses demostró que aquéllos que tenían una endodoncia hecha, tenían seis veces más probabilidades de decir que era indoloro que aquéllos que nunca habían sido sometidos a ninguna.

Aunque no es lo recomendable, lo cierto es que la mayoría de los pacientes acude al endodoncista cuando ya tiene un dolor de dientes muy fuerte. Lo más probable es que este dolor esté causado por los tejidos blandos dañados que rodean la pieza dental. Gracias a la endodoncia, todo ese tejido dañado se quita haciendo que el dolor desaparezca.

Mito 2:” La endodoncia provoca enfermedades”.

Esta es desgraciadamente bastante común. Hoy en día, gracias a Internet cualquiera puede encontrar información acerca de lo “mala-malísimas” que son las endodoncias y la cantidad de enfermedades que producen en el cuerpo.

Esta aseveración se basa casi siempre en estudios (por llamarlos de alguna manera) de hace más de un siglo, época en la que no se conocía la causa de muchas enfermedades. Desde entonces hasta hoy creo que algo se ha avanzado en medicina ¿verdad? ;-)

Lo cierto es que mientras este mito estuvo fuerte (años 20 del siglo pasado) en Estados Unidos, sacar dientes estaba a la orden del día ya fuera para curar enfermedades que nada tenían que ver con ellos como para prevenir futuras dolencias.

La verdad es que no hay prueba científica alguna que relacione un diente que ha sufrido una endodoncia con cualquier enfermedad en otra parte del cuerpo.

Este tratamiento es totalmente seguro y efectivo. Cuando una infección severa requiere una endodoncia, se diseña el procedimiento para no sólo eliminar las bacterias, sino prevenir la re-infección del diente y salvar todo lo que se pueda del diente natural.

La presencia de bacterias en los dientes y la boca es normal e inevitable. Por eso esta presencia no implica necesariamente infección y ni mucho menos implica una amenaza para la salud de la persona. En el momento en que exista una amenaza nuestro sistema inmunológico empieza a hacer su trabajo, y lo hace de forma fantástica.

Las extracciones deben realizarse cuando sean realmente necesarias ya que suponen un procedimiento que causa más trauma que la limpieza de la raíz del diente y por lo tanto, si seguimos con las bacterias de por medio, la exposición a éstas en una extracción es mayor que en una endodoncia.

Un diente natural debería ser salvado siempre que fuera posible. No obstante, si hay que quitarlo no pasa nada, para eso tenemos una fantástica preparación y experiencia en implantología ;) Pero la verdad es que donde esté lo natural…, sin mencionar la cuestión económica que también importa, ya que normalmente una extracción va acompañada del correspondiente implante.

De todos modos, lo mejor para estar convenientemente informado sobre las endodoncias es que consultes a tu dentista de confianza, el o la cual podrá responder de manera perfecta a todas tus dudas. En Alcobendas y alrededores puedes encontrar todo el asesoramiento sobre endodoncias que necesites en Avodent. ¿Hablamos? :-)