infeccion-de-muelas

Cada vez son más frecuentes las visitas de pacientes a nuestra consulta quejándose de dolor en la zona de las muelas.

En muchos casos al final detectamos que se trata de infecciones en las muelas, una afección que no de tratarse correctamente puede terminar derivando en dolencias mucho más graves.

Aunque generalmente se pueden atajar con facilidad, si sufres dolor en las muelas, tus encías están hinchadas o te duele el oído y la garganta es posible que estés sufriendo una infección en una muela.

Si ese es tu caso, lee con atención este artículo porque hoy te voy a enseñar cómo distinguir los síntomas que te alertarán de una posible infección

Y, además, te daré también unas pinceladas sobre el tratamiento más adecuado.

El origen de la infección de muelas

Las muelas suelen infectarse por varios motivos:

  1. Procesos infecciosos en las encías.
  2. Caries sin tratar.
  3. Aparición de flemones dentales.
  4. Llagas.
  5. Restos de comida que se depositan entre las encías y los dientes y que terminan pudriéndose.

Aunque, como ya he anticipado al principio de este texto, las consecuencias de una infección en una muela pueden derivar en problemas tan serios como una endocarditis o una angina de Ludwin (que provoca la muerte por asfixia), generalmente se pueden evitar en gran medida mejorando la higiene.

Son muchos los casos de infección en muelas provocados por una ausencia parcial o total de higiene bucal. Esto significa que si no se limpian dientes, lengua y boca rigurosamente después de cada comida, el riesgo de sufrir infecciones es muy alto.

Además, la limpieza debe ser completa, usando en profundidad cepillos de dientes –mejor si son eléctricos– limpialenguas, hilo dental, cepillos interproximales e, incluso, irrigadores de uso doméstico similares a los que usamos los dentistas.

¿Cuáles son los síntomas de una infección de muelas?

La infección de muelas puede llegar a dar la cara de un modo desagradable y doloroso, abarcando uno o varios de los siguientes síntomas:

  • Dolor agudo en la muela, en las zonas cercanas a la muela, así como en la mandíbula y en la cara.
  • Inflamación en toda la zona afectada.
  • Sabor amargo en la boca.
  • Halitosis.
  • Sensibilidad dental.
  • Dolor de oídos.
  • Inflamación de los ganglios del cuello.
  • Fiebre.
  • Malestar general.
  • Dolor mandibular.
  • Inflamación en la mandíbula.

Si notas alguno de estos síntomas, no dejes de acudir al dentista porque es necesario tratar la infección antes de que pueda extenderse a otras partes del cuerpo.

Infección de la muela del juicio

Una causa muy frecuente de infección viene provocada por la aparición de las muelas del juicio. En determinados pacientes, solo aflora por encima de las encías una parte de la muela cordal, mientras que el resto queda oculta bajo las encías.

En numerosas ocasiones se forma una acumulación de residuos y bacterias en esa especie de bolsas internas a las que es difícil llegar mediante el cepillo de dientes y la higiene diaria. Por lo tanto, es fácil que esas bolsas se infecten causando abscesos dentales, flemones e infección en la muela del juicio.

Aunque la extracción pueda ser necesaria, el odontólogo no puede intervenir inmediatamente ya que primero debe combatir la infección con medicamentos antibióticos y antiinflamatorios. Una vez que haya atajado la infección, actuará conforme considere en función del estado de la muela.

Tratamiento de una infección en una muela

Acabamos de ver que antes de iniciar una acción sobre la muela hay que erradicar la infección. En otras palabras: la función principal del odontólogo es valorar el estado de la infección y prescribir el tratamiento adecuado, tratando de conservar la pieza siempre que sea posible.

Si el origen de la infección viene causado por una enfermedad periodontal, hay que limpiar las encías para reducir la infección de los tejidos blandos que ha terminado pasándose a la muela.

Pero si la infección viene provocada por una caries, y si no está muy avanzada, tal vez baste con un empaste que impida el acceso de las bacterias al interior de la muela.

En los casos en los que la pieza está tan dañada que ya se ha visto afectado el nervio, será necesario desvitalizar el nervio mediante una endodoncia.

Solo en casos extremos hay que recurrir a la extracción de la muela. No obstante, en el caso de las muelas del juicio, es posible que el odontólogo estime, de un modo preventivo, que es mejor sacar las muelas para evitar futuros procesos infecciosos.

Remedios caseros para las infecciones de muelas

Si el dolor es insoportable y no puedes acudir a un dentista, existen algunas terapias alternativas o remedios caseros que te permitirán aguantar el dolor hasta que te pueda ver un especialista.

  • Enjuagues de manzanilla: enjuagarse varias veces al día con una infusión de manzanilla es bueno para reducir la inflamación y por sus propiedades antisépticas.
  • Enjuagues de bicarbonato: realizar dos lavados al día de agua con bicarbonato para reducir la hinchazón.
  • De vez en cuando también es bueno enjuagarse con agua templada y sal.

No lo olvides: si hay infección de muelas, la visita al dentista es inevitable

Una infección sin tratar puede extenderse a otras partes del cuerpo como el cerebro, la sangre o el corazón, con consecuencias irreversibles.

Si crees que puedes sufrir una infección en la muela, no lo dudes más: acude a nuestra Clínica Avodent.

Pídenos cita online o llámanos al 91 654 17 13 / 91 005 22 43.

 

2 COMENTARIOS

Comments

  1. ¿Cómo saber qué diente es el de la infección si hay varios candidatos? A mí me duele una pieza dental, pero me hicieron una radiografía y me dicen que es un colmillo el que está roto. A mí no me duele el colmillo, sin embargo. ¿Cómo se sabe que ya no hay infección?

    • Hola, José:

      Según nos comentas, parece que el nervio del colmillo está necrótico y, por ello, no tienes dolor. Puede ser que tengas un proceso infeccioso en varias piezas dentales, por lo que es necesario evaluar mediante una radiografía qué piezas pueden estar dañadas y pautar un tratamiento adecuado para erradicar la infección. Tras el procedimiento, será el especialista quien pueda evaluar debidamente la situación del caso.

      Esperamos haberte sido de ayuda.

      ¡Muchas gracias y un saludo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *