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Miedo del niño al dentista

Me encanta atender a niños. Podría decir que, como odontóloga, son mis pacientes favoritos. Lo mejor de los pacientes infantiles es que suelen venir confiados y como si fuera parte de un juego. Sin embargo, en algunas contadas ocasiones el niño dice tener miedo al dentista.

Si se les educa bien desde pequeños, entenderán que acudir al dentista es algo positivo, que no tiene por qué convertirse en un suplicio. Además, en estas visitas de odontología pediátrica estamos también sentando las bases de la futura salud dental de un paciente adulto.

Pero no todos los niños acuden al dentista tranquilos y confiados.

Hoy te voy a contar algunos casos de ansiedad dental infantil y cómo los abordamos para que los niños acepten con cierta tranquilidad el tratamiento.

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el dentista y el embarazo

Podría decirse que la mujer embarazada —sobre todo cuando es primeriza— se convierte en presa fácil de los malos consejos y de las leyendas urbanas.

Entre otras muchas, hay una creencia popular que afirma que a las embarazadas se les estropea su dentadura, puesto que el feto que están gestando absorbe todo el calcio de la madre.

Tomar al pie de la letra este tipo de mitos populares puede tener consecuencias irreparables en la salud de la embarazada, ya que muchas mujeres piensan que al ser una de las molestias propias del embarazo no tiene sentido —o, incluso, puede ser peligroso— acudir al dentista.

Sin embargo, esto no es así: un dentista puede evitar muchas molestias que suelen ir unidas al embarazo.

Así que en este post vamos a hablar de una alianza necesaria e imprescindible: dentista y embarazo.

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ortodoncia infantil brackets

A tu hijo se le han caído unos cuantos dientes de leche y comienzan a asomar los definitivos.

Pero de un día para otro todas las alarmas se han disparado porque los nuevos dientes empiezan a salirle torcidos.

Su preciosa sonrisa de pequeños dientecitos se le comienza a estropear.

Y el motivo es obvio: los nuevos dientes se muestran más grandes, desparejados y torcidos que los anteriores.

Pero no te preocupes, ya que la solución la tienes en la ortodoncia infantil.

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Por unos dientes de leche libres de caries

Por unos dientes sanos para el Ratoncito Pérez

Para empezar, vamos a lanzarte una estadística que te va a sorprender. ¿Preparado? Ahí va:

Entre el 60 y el 90% de los niños de todo el mundo sufre caries.

Sorprendente, ¿verdad? Pero tan cierta como que el sol sale por el este. Nos lo confirma la Organización Mundial de la Salud. De hecho, los autores de un estudio publicado en el año 2012, afirmaban que “la caries dental es una de las enfermedades de mayor prevalencia entre la población escolar en el mundo occidental, pudiendo incluso considerarse pandemia mundial por su distribución global y gravedad de sus consecuencias”. Verdaderamente preocupante. El mismo estudio concluía que el 43,8% de los 1.220 escolares en observación en una escuela en Toledo, tenían malos hábitos de higiene bucodental y como resultado, una elevada incidencia de caries en los primeros años de sus vidas. Otro informe elaborado por el Consejo General de Colegios de Dentistas de España indicaba en agosto del 2012 que:

Uno de cada tres niños españoles con dientes de leche tiene un diente con caries.

Como especialistas en salud dental infantil, esas cifras no nos sorprenden en absoluto. Y es que por la sala de nuestra odontopediatra, pasan muchísimos niños cuyos dientes de leche han sido ya afectados por la caries. Pero no los suficientes. Porque la caries dental es un problema altamente infravalorado.

La mayoría de los padres no son conscientes de que la caries infantil además de causarle dolor al pequeño, puede generar otros problemas de salud a largo plazo.

Pero, vayamos por partes. Porque aunque todos hablamos de las caries, pocos conocemos a nuestro enemigo. Entonces,

¿Qué son las caries exactamente?

Las caries se forman a causa de la acción de los diferentes ácidos que se depositan sobre la superficie del esmalte de nuestros dientes. ¿Cómo se producen los ácidos? Se producen cuando los azúcares (principalmente la sacarosa) en los alimentos o bebidas que tomamos reaccionan con las bacterias ya presentes en la superficie del diente. Una mala combinación. Porque el ácido que tal mezcla produce, lleva a la pérdida de calcio y fosfato del esmalte. ¿El resultado final? La destrucción de nuestras estructuras dentales. Ahora, imagínate este insufrible proceso en la boca de tu pequeño. Sobrecogedor. 

Pero, ¿cómo puede ser que ya aparezcan caries en los dientes de leche de nuestros niños?

¿Recuerdas las palabras sabias de tu abuela: si comes tantas chuches te van a salir caries? ¿Sí? Pues la abuela tenía razón. Además del papel que juegan los hidratos de carbono fermentados como los dulces o la leche, existen otros factores que contribuyen a la aparición de caries en dientes de leche, entre ellos: ✓ El tiempo que se dedica a la higiene oral. ✓ La calidad de la misma. ✓ Los dientes que ya de por sí son susceptibles a ataques bacterianos. Ten presente además que las bacterias y los ácidos no discriminan por edad, y pueden empezar su ataque a los dientes de tu pequeño desde el mismísimo momento en el que le salgan los primeros dientes en la boca. Es lo que se conoce como la caries de biberón. Así es que hay que estar alerta y empezar desde el principio de sus vidas a realizar un pequeño ejercicio de higiene aplicando una gasita húmeda en sus dientecitos o incluso en las encías de los más bebés. Y, sobre todo, hay que dar buen ejemplo.

¿Cómo tratamos las caries en los dientes de los más pequeños de la casa?

Ante todo, intentamos no tener que tratarlas. Intentamos prevenirlas. La prevención es, sin lugar a dudas, el mejor tratamiento para evitar las caries en los dientes de leche. ¿Cómo prevenimos la aparición de caries en los dientes de nuestros infantes? ✓ Evitando que se duerman con el biberón, puesto que el contacto del alimento con los dientes durante toda la noche, genera las conocidas caries de biberón. ✓ Evitando darles zumos, bebidas y alimentos azucarados y bollería entre horas si no van a cepillarse los dientes. ✓ Alimentándoles con una dieta sana ya desde pequeños. ✓ Cepillando los dientes de leche desde el momento que aparezcan, incluso antes. Conforme el peque vaya teniendo autonomía, se le puede dar la responsabilidad de cepillarse con su propio cepillo, aunque debes asegurarte que ha hecho una buena labor e incluso finalizar el cepillado. ✓ Utilizando la pasta de dientes adecuada para su edad. No compartas la pasta de dientes para adultos porque tienen una concentración de flúor que no es adecuada para ellos. ✓ Visitando a tu odontopediatra con frecuencia. Porque, ¿verdad que tienes una cita habitual con su pediatra? Pues tendrías que tenerla también con el odontopediatra. Tal vez estés pensando que somos un poco exagerados. Que la caries tampoco es un problema tan serio. Todos estamos acostumbrados a vivir con ella. Deja que reiteremos que no, que la caries en dientes de leche, hay que tratarla lo antes posible. ¿No estás convencido? Te lo contamos.

Por qué es esencial que trates las caries en dientes de leche.

Ante todo, porque estamos seguros que quieres evitarle el dolor a tus hijos a toda costa. ¿Verdad? Y es que los dientes de leche también duelen si la caries llega al nervio. ¡Y lo mucho que duele verles sufrir! Pero es que además, las caries en molares de leche producen pérdida de tejido dental. Incluso, a veces, pueden llegar a perderse. En estos casos, para evitar que se pierda espacio para el diente definitivo (premolares) sería necesario colocar un dispositivo que se llama mantenedor de espacio. De lo contrario, cuando los premolares vayan a salir, no tendrán espacio. Y eso, no da más que problemas a largo plazo. Entonces, ¿por dónde empiezas? Llevando al peque a tu odontólogo especializado en salud bucal para niños: el odontopediatra. ¿Que no crees que sea posible mantenerles sentados en una silla con la boca abierta? No te preocupes. Avodent cuenta con una odontopediatra con un tacto especial para los chiquitines. Todos la adoran. Y es que Meritxell, nuestra odontopedriatra, tiene el conocimiento y la sensibilidad especial para tratar a los niños, estando habituada a trabajar con ellos y a “manejar” sus niveles de “energía”. No es lo mismo atender a un paciente adulto que a un niño :) Así que no lo dejes para demasiado tarde. Lleva al peque a tu odontopediatra lo antes posible, y lo estarás introduciendo a una salud bucal que te agradecerá toda la vida. ¿Quieres ver lo felices que salen de la consulta? Claro que sí. Así lo pasaron Adrián e Iker en Avodent. Reserva cita ahora para tu peque y quédate tranquil@ de que tiene sus dientes sanos. Os esperamos ;)

Desde muy pequeños es importante inculcar a los niños y a los adolescentes la importancia que tiene la prevención a la hora de cuidar sus dientes y realizar los tratamientos necesarios para que disfruten de una buena salud oral toda su vida, de ahí la relevancia de una correcta educación bucodental desde el comienzo de su vida.

¿Qué es un odontopediatra y a qué se dedica?

La clínica dental Avodent dispone de un servicio de odontopediatría, que es la rama de la odontología encargada de tratar a los niños y a los bebés. El odontopediatra aparte de fomentar una educación bucodental también se encarga de detectar posibles anomalías en la posición de los maxilares y los dientes para remitirlos al ortodoncista. Es el profesional encargado de explorar y tratar a niños y recién nacidos. Unos dientes de leche sanos son esenciales para la salud de los niños y para su desarrollo como adultos. Por ello, los padres deben enseñar a sus hijos a mantener una correcta salud oral, algo que reportará beneficios duraderos a lo largo de su vida de adulto. Los padres deben servir de modelo a sus hijos, ya que los niños aprenden por imitación, para una buena higiene dental, porque nunca se debe de olvidar que una buena salud comienza con una boca sana.

¿Qué debemos de inculcar a nuestros hijos sobre educación bucodental?

Para conseguir transmitir una educación bucodental adecuada a nuestros hijos, se deben de cumplir una serie de pautas básicas para una buena salud bucodental, como las que propone la clínica dental Avodent que se basa en nueve principios básicos: 1) Realizar una limpieza bucal dos veces al año para prevenir y evitar futuras dolencias que puedan derivar en problemas mayores. 2) Cepillarse bien los dientes después de cada comida, durante al menos dos minutos, y nunca olvidar la lengua para eliminar las bacterias que producen mal aliento. 3) Utilizar el hilo dental una vez al día, ya que nos ayuda a mantener una correcta limpieza de nuestros dientes, además del cepillado. 4) Es preferible prevenir y acudir al dentista siempre y cuando se note que los dientes pueden tener algún problema antes de que vaya a más. 5) Es recomendable utilizar productos de higiene bucal de calidad que se adquieren en farmacias para cuidar nuestros dientes como se merecen. 6) Es aconsejable enjuagarse con flúor la boca para proteger los dientes y las encías de posibles infecciones. 7) Se debe de cambiar el cepillo de dientes cada tres meses, preferiblemente coincidiendo con las estaciones del año (primavera, verano, otoño e invierno), y contar con cepillos adecuados para los más pequeños de la casa. 8) Evitar, en la medida de lo posible, tomar café, té y bebidas carbonatadas y/o azucaradas ya que ensucian el esmalte de nuestros dientes. 9) No inculcar miedo a la hora de acudir al dentista a nuestros hijos, sino todo lo contrario, para que siempre que acudan a una visita al odontólogo se sientan a gusto y en buenas manos. Si se siguen y llevan a cabo estos nueve consejos básicos a la hora de realizar nuestro cuidado diario, evitaremos llegar a algún problema mayor y a la vez estaremos educando a los niños y a los jóvenes en su salud bucodental. Os recordamos que Avodent es una clínica dental para todas las edades, ya que también somos especialistas en la atención a los más pequeños de la casa. Su salud bucodental es muy importante y nos preocupa especialmente, por lo que con frecuencia ofrecemos charlas en colegios de Alcobendas y alrededores, dando consejos y técnicas de prevención y educación bucal a los menores.

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En un post anterior ya abordamos la cuestión del cuidado de la boca en las embarazadas desde la perspectiva de los tratamientos dentales. Hoy vamos a seguir profundizando en el tema desde el punto de vista de la futura mamá. Concretamente vamos a saber qué cambia en el cuerpo de las embarazadas para que tantas padezcan problemas dentales que hasta ese momento no habían tenido.

Lo cierto es que el embarazo tiene muchos temas mucho más que abordar y la boca pues… no es uno de los que cuentan con más “glamour”, sin embargo, existen bastante malentendidos y falta de información sobre la salud dental durante el embarazo.

No  tiene nada que ver con que “el feto necesitaba calcio y me ha dejado la boca hecha un desastre”, son otras las causas que ahora veremos las que pueden desencadenar una serie de problemas dentales de los que es mejor estar prevenidas y que normalmente no se tratan en las consultas antes de estar embarazadas.

Así que si estás planificando una próxima maternidad, no dejes de comunicarlo a tu dentista de confianza por si puede darte alguna indicación extra que te evite tras nueve meses entrar en el grupo de las que “echan la culpa al calcio” ;-)

Tres causas posibles de problemas durante el embarazo

Según la clínica Mayo, durante el embarazo podemos afrontar determinados problemas bucales por una serie de cuestiones que tienen que ver con los cambios químicos del cuerpo durante ese periodo (y ninguno tiene al calcio de por medio)

Caries dentales: Durante el embarazo, la acidez de la boca aumenta y con ella el riesgo de caries. Si a ello sumamos el eventual aumento de vómitos, sobretodo en el primer trimestre, ello puede agravar el problema al exponer a los dientes a los ácidos estomacales.

Pérdidas dentales: Los niveles más elevados de progesterona y estrógeno pueden afectar a los ligamentos y hueso que dan soporte a los dientes pudiendo causar la pérdida de alguna pieza, incluso aun cuando no hubiera una enfermedad de encías previa.

Enfermedad de las encías: Los cambios hormonales de la embarazada pueden conllevar en algunos casos gingivitis, la forma más benigna de enfermedad de las encías que cursa sólo con inflamación del tejido superficial. De todos modos, si no se trata adecuadamente, la cosa puede ponerse fea, tanto que, como dijimos en este post, puede tener relación con la posibilidad de un parto prematuro e incluso con el bajo peso de recién nacido.

¿Que se puede hacer entonces para mantener una boca sana durante el embarazo?

Nada raro, simplemente seguir las mismas reglas básicas de siempre. Utilizar un cepillo adecuado y que no tenga más de tres meses de uso (recuerda este post), enjuagar con colutorio y hacer uso de la seda dental con regularidad.

Si tienes las típicas náuseas matutinas, puede ser aconsejable enjuagar la boca tras haber vomitado con un vaso de agua que tenga una cucharadita de bicarbonato disuelta, eso devolverá más rápidamente el equilibro de Ph a tu boca, alterado con el ataque ácido.

Como ya hemos comentado, lo ideal sería que se programara una visita a tu dentista de confianza con anterioridad a quedarse en estado para poder prever con antelación cualquier eventual problema futuro, así como acudir al profesional en el momento en el que se vea algún signo de problema durante la gestación.

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Aunque el embarazo es un estado normal y saludable del cuerpo de la mujer y en modo alguno debe ser considerado como una enfermedad, en cierto sentido las embarazadas suponen un dilema para el profesional.

Por un lado el dentista debe ser cuidadoso en no dañar a la madre o el correcto desarrollo del feto durante el tratamiento bien por el uso de radiación o por la medicación.

Pero por otra parte, asegurar que se mantiene una correcta higiene dental y que los dientes están en buenas condiciones es fundamental para mantener el sano desarrollo del feto, ya que por ejemplo, recientes estudios comienzan a ver una relación entre el parto prematuro y el bajo peso al nacer y la enfermedad periodontal (piorrea)

En definitiva, el profesional es el que debe ponderar si las ventajas de realizar los tratamientos que necesite la paciente son mayores que el riesgo potencial que puedan suponer para madre e hijo.

De todos modos, afortunadamente, hay muy pocos elementos en los tratamientos normales en una clínica dental que tengan alguna influencia en las embarazadas o sus fetos.

Y si hay que ir ¿cuándo es el mejor momento?

Por lo general, el periodo más problemático del embarazo en términos de tratamientos dentales es el primer trimestre. Por el contrario, el mejor momento para someterse a algún tipo de proceso es el segundo trimestre. 

A pesar de la norma general anterior, hay veces en que es necesaria una intervención aun cuando no es el momento ideal, como por ejemplo en casos de infecciones en la cavidad oral o dolor severo que podrían afectar a la salud del feto.

Radiografías dentales durante el embarazo. ¿Un riesgo real?

A menudo la preocupación por la salud de la madre gestante y su futuro hijo o hija hace que se plantee esta cuestión al tener que tratar con radiaciones. Seamos sinceros, es cierto que esta prevención es totalmente legítima, pero, si nos ceñimos a la radiación X utilizada en los tratamientos dentales, debemos admitir que las cosas son un poco diferentes.

El grado de radiación utilizada en tratamientos dentales es minúscula en comparación con los demás tipos de radiografías (especialmente baja si además utilizamos máquinas digitales de rayos X como la que usamos en Avodent).

Las investigaciones han demostrado que un rango de radiaciones entre 5 y 10 cGy (centiGray) durante el transcurso de un embarazo no causa daños al feto. Pues bien, la radiación emitida durante 20 radiografías dentales -sin ser digitales- es de aproximadamente 0,00001 cGy.

En tanto que el profesional mantenga un uso correcto y seguro de la radiografía y no las utilice cuando no sean necesarias para el tratamiento en cuestión no debe de haber problema alguno en realizar radiografías dentales durante el embarazo.

Algunos cambios durante el embarazo que afectan a los tratamientos dentales

Una dieta mal equilibrada, comer a intervalos irregulares debido al aumento del apetito y la necesidad de azúcar, puede acarrear el fallo de la rutina de higiene dental habitual, conduciendo a caries severas.

El reflejo de nausea (nauseoso o faríngeo) aumenta, por lo que el dentista se ve obligado a realizar cualquier tratamiento con más cuidado.

Vomitar puede causar daños a los dientes debido al alto contenido ácido de los jugos gástricos en el estómago. Esto normalmente, presenta problemas en el primer trimestre del embarazo, aunque hay casos en los que los vómitos perduran casi toda la gestación.

Un aumento en la frecuencia de respiración y la necesidad de despejarse a menudo requerirá del dentista dejar a la paciente que se tome descansos más largos mientras realiza el tratamiento.

El sindrome de hipotensión supina afecta al 11% de las embarazadas y se manifiesta cuando se comprime la circulación de la vena cava inferior al acostarse boca arriba. Suele ocurrir al final del periodo gestante y a parte de la bajada de tensión, también bajan las pulsaciones, hay sudoración, nausea, debilidad general y sensación de que falta el aire. La solución es tan simple como que durante el tratamiento dental la mujer se recueste sobre el lado izquierdo , previniendo así que el feto presione el vaso sanguíneo.

Por lo general el profesional experto y de confianza es la persona más indicada para asesorarte sobre la conveniencia o no de someterse a un tratamiento dental durante el embarazo. Será quien sepa ponderar adecuadamente qué riesgos puedes evitar en uno y otro caso.

 

 

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Te voy a hacer una pregunta ¿tienes dentista?

Si la respuesta es que sí, sin duda eres de las personas que va a una consulta de toda la vida. Vale, quizá hoy en día más sofisticadas y habiendo perdido un poco del sabor de antaño, pero en cualquier caso sabiendo cómo se llama la persona que te atiende cuando tienes algún tipo de problema con tus dientes.

Si la respuesta es que no, pueden ocurrir tres cosas: que no hayas ido al dentista nunca (mal…muuuy mal) o que no tengas uno fijo, o que vayas a un establecimiento que funciona como franquicia y en el que eres una “boca rentable” y donde el conocer quién te atiende no reviste gran importancia, así como a ellos conocerte a ti tampoco les importa demasiado. Lo que importa es el procedimiento, el tiempo, minimizar los costes y, por supuesto, aumentar los ingresos.

Son formas distintas de entender la profesión, sin poner en cuestión la profesionalidad de ninguna de las opciones. Simplemente son “filosofías de trabajo” diferentes.

En Avodent tenemos claro por qué tipo de atención nos decantamos, y si tras leer este blog aún te queda alguna duda no tienes más que pasarte por Alcobendas a conocernos :-)

El caso es que la respuesta al titulo del post que vamos a mostrar va en sintonía con el tipo de atención que nosotros ofrecemos. Es decir, si fuéramos una franquicia podríamos decir algo como que lo que te conviene es “la atención bucodental de tus pequeños con la mejor calidad posible al mejor precio” ¿a que te suena a anuncio? ;-)

Pero no lo somos y ponemos a las personas por delante así que (sin quitar importancia a lo anterior, que obviamente la tiene) estos son nuestros consejos para dar con el dentista perfecto para tus hijos:

  • ¿Está cerca de tu casa o trabajo?
  • ¿Dispone de un centro moderno y actualizado?
  • ¿Con qué género se encuentra más cómodo tu hijo?¿con el masculino o el femenino?
  • ¿Tiene tu peque miedo al dentista?, ¿cómo le influiría un ambiente de “clásica” clínica dental?
  • ¿Tienes referencias de otros niños o padres a los que ya haya atendido?

Digamos que eso sería el análisis previo que podría ayudarnos a quitarnos algunas primeras opciones de en medio, pero la prueba determinante será siempre la primera consulta. En ella conoceremos al o la dentista y le podremos hacer todas las preguntas que nos interesen y que sirvan para decantarnos (o no) por sus servicios. A modo de ejemplo te proponemos estas:

  • ¿Sabe tratar con niños?
  • ¿Tiene experiencia con pacientes de estas edades? .
  • ¿Dispone de higienista que enseñe a los niños a cepillarse adecuadamente?
  • ¿Tiene horario de emergencias?
  • ¿Qué tipo de técnicas utilizan para calmar la ansiedad de los pequeños?

Por último. echa un vistazo a la clínica o consulta y mira si tiene mobiliario, juguetes, televisiones o cualquier cosa que pueda ayudar a calmar aún más a los niños mientras esperan para su tratamiento.

Recuerda que no tienes que comulgar con ruedas de molino si no te convence algo. Afortunadamente la oferta de profesionales cualificados en atención bucodental es amplia, pero, permítenos que te digamos que en Alcobendas, Avodent es un centro no deberías dejar de visitar si piensas dar a tus niños una atención cercana, agradable y, por supuesto, con la calidad, experiencia y economía que te mereces. ¿Vienes? ;-)

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Entre los 4 y 7 meses de edad la mayoría de los peques van a afrontar el primer episodio dental importante de sus vidas: su primer diente (o mejor dicho su primer par). Dependiendo de un número de factores, los primeros dientes de tu bebé pueden salir a la superficie más o menos en la franja de edad que hemos dicho, aunque los dientes de leche se comienzan a desarrollar debajo de la superficie ya en el seno materno.

Generalmente los dientes suelen salir en parejas. A menudo los primeros en salir son los dos incisivos inferiores de enmedio seguidos de los superiores. El resto continuará saliendo hasta que, finalmente, acaben por salir los molares.

Así, alrededor de los 3 años la mayoría de los niños tienen completa su colección de 20 dientes de leche preciosos, los cuales se quedarán ahí hasta que los permanentes comiencen a salir, alrededor de los 6 años.

Probablemente comiences a notar como, unas semanas antes de que salga el primer diente, el bebé comienza a estar más quejicoso que de costumbre, se irrita con facilidad. Algunas veces (no siempre) incluso verás un bulto en las encías que es por donde va a salir el diente, pero hay otra serie de síntomas que puedes percibir en este periodo.

Comprendiendo los síntomas de la dentición.

No hay consenso entre los especialistas sobre si muchos de los síntomas comunmente asociados con la dentición son un resultado directo de la misma o simplemente ocurren a la vez que ella y sin que tengan relación directa con ella. Sin embargo, con relación o sin ella, muchos padres encuentran coincidencias en este periodo entre las que podemos señalar:

  • Diarrea
  • Febrícula o fiebre baja.
  • Aumento de babeo.
  • Morder
  • Rechazo a la comida.
  • Dificultad para dormir.
  • Irritabilidad.

Ya que mucho de estos síntomas pueden y de hecho están asociados también con otras enfermedades es importante que se contacte con el pediatra si no remiten en unos cuantos días.

Alivio dental.

Notarás que el peque estará intentando masticar y morder todo lo que pille por medio y es que la presión le ayuda a aliviar algo la incomodidad que siente, por ello el clásico mordedor de goma o una toallita de baño fría puede ser de utilidad.

Alimentos fríos como puré de manzana o yogur también pueden ser de ayuda en el caso de que tu bebé pueda comerlos. Incluso frotar un dedo limpio suave pero firmemente sobre sus encías puede ayudar a calmar su disconfort.

Si los métodos de toda la vida como los de arriba no funcionan, habla con su médico para ver qué tipo de calmante para el dolor puede serle de utilidad. Recuerda que si nunca es buena idea medicar por tu cuenta, todavía es peor en el caso de un niño, ya que el riesgo de dar algo para nosotros inocuo puede ser muy grave en su caso (la aspirina, por ejemplo)

En Avodent, en Alcobendas, contamos con un equipo de profesionales multidisciplinar experto en todo tipo de atenciones bucodentales independientemente de la edad de nuestros pacientes y siempre estamos dispuestos a ofrecerte los mejores consejos y atenciones para ti y tu familia. ¡Ven a conocernos!

En este breve post daremos 10 claves para conocer la caries a fondo y despejar las dudas más frecuentes de esta dolencia tan común. Tanto en mayores como en niños.

Qué es la caries.

La caries es una infección del diente provocada por las bacterias y microbios que se encuentran en los dientes. En cualquier época de la vida puede surgirnos una caries pero es cierto que en la infancia es donde tiene mayor índice de casos, convirtiéndose de hecho en la enfermedad crónica infantil más común.

Cómo se produce

Los azúcares que contienen los alimentos que ingerimos son también alimento para nuestra placa bacteriana que los metaboliza y transforma en ácido, en una cantidad suficiente como para que el esmalte que cubre nuestros dientes se vea afectado.

Si a esto añadimos otra serie de factores como dientes genéticamente susceptibles al ataque, tiempo de exposición de los dientes a estas sustancias y (fundamental) la calidad de la higiene bucal, estamos hablando de un “paraíso bacteriano” en el que los ácidos acabarán por disolver el esmalte dental.

Una vez abierta la brecha, los agentes patógenos se encargan de horadar hacia la dentina, un entorno mucho más blando y en el que se encuentran mucho más cómodos.

Nuestros dientes están siempre siendo atacados.

Tras una comida con azúcares de por medio (que viene siendo casi todas en una dieta normal) comienza un ataque ácido que desmineraliza nuestros dientes haciendo que se liberen iones de calcio y fosfato que quedan en la saliva. De todos modos la saliva, si el pH de nuestra boca vuelve a niveles superiores a 5.5, podrá remineralizar el esmalte dañado.

Pero si se mantienen los niveles ácidos en nuestra boca (por debajo de 5.5 de pH) por tiempo prolongado, lo más probable es que acabe ocasionándose una caries que necesite una reparación por el dentista de confianza.

El embarazo no provoca caries.

Así es. No se ha podido establecer aún una relación directa con la pérdida de calcio en los dientes.

Pero sería absurdo negar la evidencia y hay que reconocer que sí existe un mayor riesgo a padecer caries, sin embargo no por cuestiones de descalcificación sino más en relación con posibles cambios en los hábitos de higiene bucal, mayor ingesta de alimentos poco aconsejables para la caries, más frecuencia de vómitos y reflujos ácidos que debilitarían el esmalte y cambios tanto en la secreción como en la composición de la saliva.

Cómo sé si esto es caries

La caries no es algo que podamos determinar con seguridad desde casa. Debe ser el dentista de confianza el que determine si lo es o no.

No obstante, una caries no sale en una noche, es un proceso que lleva tiempo y hay algunos signos que pueden advertirnos de su presencia. La primera señal es la aparición de un cambio de color en la pieza dental que se torna más mate y blanquecina. Más tarde se empieza a notar como un borde de un tono de pardo a negro en la zona infectada y por último aparece en todo su “esplendor” haciéndose visible la cavidad en el esmalte.

Donde suelen aparecer con más frecuencia.

En los dientes que tienen mayor capacidad para retener comida, como los molares. De todos modos cualquier resto de comida en cualquier pieza dental es susceptible de comenzar el proceso.

¿Duele mucho?

Al principio nada, a no ser que llegue al tejido blando del diente (la dentina) en cuyo caso la temperatura por baja o por alta de lo que se tome puede llegar a doler. Si la cosa va a más, la infección puede llegar al nervio y entonces sí. Duele.

¿De dónde salen los microbios que la provocan?

Lo cierto es que al nacer nuestra boca está limpia de gérmenes, pero poco a poco va siendo ocupada por nuestro “micro-zoológico” personal.

Es indiferente si se tiene caries o no, los gérmenes que la provocan (sobretodo el maldito streptococcus mutans) aparecerán tarde o temprano en nuestra boca y es nuestra responsabilidad mantenerlos a raya si queremos evitar tener una o varias caries.

¿Desde cuándo puede aparecer?

Desde el primer diente del bebé. Si hay diente, hay posibilidad de caries. Los odontopediatras recomiendan empezar con la limpieza bucal de los dientecitos con una pequeña gasa húmeda.

¿La caries en un diente de leche afecta al definitivo?

Si la infección llega a la raíz, puede generar pus que acabe afectando al definitivo. A veces estos dientes no salen como debieran por las lesiones que tuvo el diente de leche en su día. Por ello desde la Sociedad Española de Odontopediatría se afirma que “es un grave error pensar que, puesto que algún día se le caerán los dientes de leche, no hay que preocuparse demasiado por su cuidado”.

Para conocer más sobre la importancia de una boca bien cuidada no dudes en pasarte por Avodent, en Alcobendas, donde nuestros especialistas en prevención y odontología infantil te asesorarán adecuadamente sobre lo que necesites. La primera consulta es gratuita.