piorrea

Seguro que más de una vez has escuchado que alguien está preocupado porque sufre de piorrea. Es una palabra algo imprecisa que se emplea con poco rigor, lo cual provoca más confusiones de las deseables.

Al ser un término común se suele utilizar para describir la enfermedad periodontal. Cuando una persona padece de piorrea, realmente está aquejado de una periodontitis o inflamación de las encías.

Sin embargo, debes saber que este tipo de enfermedades pasan por diferentes estados que implicarán una mayor o menor gravedad.

En este artículo te voy a explicar qué es exactamente la piorrea y cómo debe tratarse. También te daré algunos consejos para que puedas evitarla y aclararé algunas cuestiones y falsos mitos sobre este tipo de enfermedad de las encías.

¿Qué es la piorrea?

Como ya he dicho, la piorrea o periodontitis es una enfermedad crónica de carácter inflamatorio. Se produce porque ciertos microorganismos y bacterias colonizan la zona de las encías provocando infecciones.

Estas infecciones generan diversos daños en las encías.

La primera señal de alerta debe ser una inflamación de las encías. Pero no solo eso, ya que la piorrea también puede producir mal aliento, retracción de las encías y movimientos o pérdidas dentales.

También hay que tener en cuenta que existe una cierta predisposición genética a este tipo de dolencias. Por lo tanto, aunque todo el mundo tiene bacterias susceptibles de causar piorrea en su boca, no todo el mundo sufre este tipo de procesos infecciosos.

Además, factores como la diabetes, tabaquismo, organismo bajo de defensas o malos hábitos de higiene bucal tienen también una importancia destacada.

Cómo evoluciona la piorrea

Se puede decir que la piorrea se divide en 2 tipos, en función de lo avanzada que esta se encuentre.

Fase 1 – Gingivitis

En una fase inicial de la piorrea, la encía va cambiando de color. Del rosa claro que debe tener si está completamente sana va cambiando a un carmesí muy oscuro, casi color vino tinto.

Junto al color encarnado, es fácil detectar que algo pasa porque las encías sangran espontáneamente. En otros casos, el sangrado solo se produce durante el cepillado de los dientes.

La gingivitis puede ser tratada con facilidad. La clave estriba en la detección temprana. Cuanto antes se identifique, más fácil será de tratar. Sin embargo, para pillarla a tiempo conviene someterse a revisiones periódicas, incluso aunque no se sufra ninguno de los síntomas.

De no cogerse a tiempo, la gingivitis puede derivar en periodontitis.

Fase 2 – Periodontitis

Una gingivitis mal tratada derivará en un periodontitis. Se puede decir que mientras en la gingivitis tan solo era la encía la afectada, en la periodontitis la infección ya ha llegado al hueso que se encuentra debajo de la encía.

En este caso la situación se ha agravado mucho, ya que se corre el riesgo de sufrir una pérdida dental irrecuperable.

En muchos ocasiones los pacientes solo acuden al dentista cuando observan movimientos de algunas piezas dentales. Pero entonces la infección está ya tan avanzada que se está produciendo destrucción ósea y retirada de los tejidos de soporte.

¿Cómo se cura la piorrea?

Para tratar la piorrea es fundamental detectarla lo antes posible. De hacerlo a tiempo, la piorrea no será más que una molestia fácilmente subsanable.

Para ello los dentistas utilizamos una serie de pruebas en las que evaluamos el nivel de inflamación, así como el de inserción y sondaje. En caso de pérdidas óseas, será necesario también efectuar una radiografía que nos indique el estado general de los soportes.

Mediante la sonda periodontal podemos explorar el estado de las bolsas bajo las encías, que son las zonas en las que la placa bacteriana se hace fuerte y provoca la inflamación. Y nuestra misión será retirar esos depósitos de sarro para que la infección mejore.

Eso en los casos en los que la piorrea se presenta en una fase temprana. Si has tardado demasiado tiempo en acudir al odontólogo y ahora estás padeciendo una periodontitis severa, es posible que sea necesario recurrir al tratamiento quirúrgico para poder atajar la enfermedad.

¿La piorrea es contagiosa?

Una duda que tienen muchos enfermos de piorrea es si esta dolencia se contagia. Lo cierto es que, al tratarse de una enfermedad provocada por microorganismos depositados en la boca, mucha gente piensa que con un beso o bebiendo del mismo vaso se puede contagiar.

Lo primero que hay que tener claro es que, aunque todo el mundo tiene bacterias en su boca susceptibles de causar piorrea, este tipo de enfermedades tienen otros componentes como la falta de hábitos higiénicos, el tabaquismo o problemas inmunológicos tienen un gran peso en la misma.

Pese a que la enfermedad puede transmitirse a través de la saliva, sí que es cierto que sería necesario una larga exposición mediante muchos contactos.

Por ese motivo las parejas estables son más susceptibles de ser contagiadas. Aunque también tendría que intervenir la predisposición genética, junto con las patologías y hábitos de la persona contagiada.

Esto quiere decir que es más fácil que una persona sea contagiada por su pareja estable cuando sufre estrés o diabetes, se encuentra baja de defensas, fuma o tiene muy abandonada su higiene dental.

¿Tienes alguna duda más sobre la piorrea o la estás sufriendo?

Si necesitas alguna aclaración más –o crees que podrías tener piorrea–, no lo dejes pasar más tiempo y pásate por nuestra Clínica Avodent, en la calle Constitución, 6, de Alcobendas (Madrid) o llama para pedir cita al 91 654 17 13 / 91 005 22 43.

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