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Todos los días recibimos en nuestra clínica a pacientes que han retrasado demasiado sus visitas al dentista.

De hecho, son personas que, en lugar de acudir en su debido momento, cuando les toca una visita preventiva, siempre vienen cuando no les queda más remedio, en caso de urgencia o de un problema grave.

Es habitual que lleguen retorciéndose de dolor y lamentándose de lo que les sucede. Aunque muy bien podrían haber evitado esa situación si hubiesen cumplido con las visitas periódicas, cuya principal misión es detectar problemas antes de que estos se agraven.

Uno de los motivos por los que dilatan sus citas con el dentista es el miedo. Creen que sentirán mucho dolor y eso les produce un pánico irracional insuperable, que les lleva, incluso, a asumir complicaciones y problemas mayores con tal de no someterse a un tratamiento dental.

Pero el dolor es hoy en día cosa del pasado, gracias al uso —entre otras cosas— del laser en muchas intervenciones dentales.

Sigue leyendo porque verás que gracias al láser —junto con los nuevos métodos de sedación— los dentistas ya no hacemos daño.

 

El láser dental, la solución para muchas intervenciones quirúrgicas

Hace años, mucha gente sentía al entrar en una clínica dental la misma sensación de congoja que si se introdujesen en una cámara de torturas. La razón tenía mucho que ver con el exceso de instrumentales punzantes y poco amigables que podían verse en cualquier consulta.

Los propios dentistas de antaño eran conscientes de que casi todo lo que empleaban para su trabajo asustaba a los pacientes. Y ese pánico de los pacientes generaba situaciones de tensión muy poco recomendables para trabajar con libertad y comodidad.

Los dentistas de la vieja escuela siempre cuentan que antiguamente era habitual estar trabajando en la boca de un paciente, mientras intentaban zafarse de las manos de este.

Y cuando estás haciendo una intervención que requiere la máxima precisión no es lo más cómodo del mundo sentir que tu paciente te coge del brazo para que ceses de hacerle daño.

Pero gracias a la introducción de las nuevas tecnologías en las clínicas dentales, cada vez los instrumentales que se usan para sanar a nuestros pacientes son menos amenazantes.

 

SIROLaser Blue, la panacea contra el dolor… y el miedo

Desde la misma apertura de la clínica, en Avodent decidimos prescindir de todo ese arcaico instrumental que tanto miedo daba a los pacientes. Y en su lugar hicimos una apuesta por las nuevas tecnologías.

Para las intervenciones dentales, contamos con uno de nuestros grandes aliados: el SIROLaser Blue de Sirona, un láser dental que funciona con la tecnología de diodos.

Con el láser dental SIROLaser Blue se consigue la curación de heridas sin prácticamente cicatrices, además de obtenerse también una notable reducción de los gérmenes.

Y lo mejor de todo: este láser odontológico reduce en gran medida el dolor post-operatorio (con lo que tampoco tenemos que prescribir tantos analgésicos).

 

La tecnología del SIROLaser Blue, al servicio de los pacientes

Este láser está compuesto de varios diodos con diferentes aplicaciones:

 

Principales beneficios del láser dental

El láser dental es, sin ninguna duda, uno de los elementos que mejor sirven para que a muchos pacientes se les quite el miedo al dentista.

El uso de láser terapéutico en odontología se lleva haciendo desde hace 20 años, pero es ahora cuando más partido se le está sacando, debido a los innumerables beneficios que se logran al aplicarlo en los distintos tratamientos.

A grandes rasgos, un tratamiento dental ejecutado con láser supone:

  • Menos dolor en las cirugías, lo que también ayuda a una reducción del uso de la anestesia.
  • Las incisiones son más claras y nítidas, lo que reduce la cantidad de cicatrices y el dolor y la duración del post-operatorio.
  • La posibilidad de sangrado o de hinchazón también se reduce, ya que los tejidos blandos sufren menos.
  • Casi nunca hace falta sutura.
  • Gran capacidad bactericida, lo cual es muy positivo a la hora de realizar curetajes subgingivales en casos de periodontitis.
  • Se puede tratar a pacientes enfermos de diabetes, con problemas cardiacos, hipertensos,…

 

Ahora que sabes cómo trabajamos con el láser, ¿se te ha quitado el miedo al dentista?

Ya hemos visto que gracias al láser dental, se minimizan muchos de los problemas relacionados con el dolor de un tratamiento dental.

Por esta razón, la lectura de este artículo debería servirte para que el miedo que sientes cuando tienes que ir al dentista se te pase un poco, ya que te he dejado claro que las técnicas que empleamos en Avodent son mucho menos dolorosas que antes.

Pese a ello, es posible que todavía te quede alguna duda.

Por eso, si vives por la zona de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, te invito a que te pases por nuestra clínica Avodent para que veas por ti mismo cómo es el instrumental que utilizamos y lo poco que asusta un láser (sobre todo cuando conoces sus beneficios).

 

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