tipos de caries

¿Sabías que existen diferentes tipos de caries? En Odontología, realizamos esta distinción en función de la zona de la pieza dental que se ha visto afectada por la lesión cariosa y de la extensión de la misma.

A continuación, enumeramos cuáles son los distintos tipos de caries y cómo actuará tu dentista de confianza para tratar cada una de ellas. 

¿Por qué aparecen las caries?

Las caries son, junto con las enfermedades periodontales, las patologías bucodentales más comunes. 

Curiosamente, su incidencia ha ido aumentando en paralelo a los cambios alimenticios en la población. Mientras que en la Antigüedad apenas había casos de caries dentales, en la Edad Media la incidencia de esta patología aumentó hasta el 25% de la población. 

Sin embargo, el salto exponencial se ha producido en la época actual. De hecho, hoy en día prácticamente el 100% de la población ha sufrido una caries en algún momento de su vida. 

Su origen suele estar ligado a una falta de higiene oral o a unas técnicas inadecuadas de limpieza dental como, por ejemplo,  un cepillado poco exhaustivo demasiado corto.  

Pero, además, existen otros factores que pueden incidir en su formación como, por ejemplo: 

  • Los hábitos de vida de los pacientes: la ingesta de bebidas con alcohol de manera regular o episodios de estrés o ansiedad que provoquen sequedad bucal. 
  • La alimentación de cada persona: una dieta rica en azúcares y carbohidratos, en lugar de una dieta equilibrada, favorece la aparición de lesiones cariosas.
  • La edad de los pacientes, pues los niños y los adolescentes se ven más afectados a causa de su dieta y de la falta de unas rutinas de limpieza oral adecuadas. 

Las caries aparecen por la acción de los ácidos liberados por la placa bacteriana, que no siempre es removida efectivamente gracias al cepillado dental. 

Estos ácidos van dañando la estructura dental, comenzando por la capa más superficial. Es decir, el esmalte. 

En caso de no ser tratada a tiempo, esta lesión sigue avanzando a capas más internas como la dentina hasta llegar a afectar al nervio dental -o pulpa-, en cuyo caso compromete la estabilidad de la pieza.

¿Qué tipos de caries existen?

En Odontología, se establecen dos clasificaciones diferentes de tipos de caries: en función de la zona del diente en la que aparecen, por otro lado, en función de la profundidad de la lesión en la pieza dental. 

Tipos de caries en función de la zona de la dentadura donde aparecen

Esta clasificación nos permite distinguir entre los siguientes tipos de caries: 

  • La caries de corona afecta a la parte superior del diente, aquella visible con la que realizamos la función masticatoria. Esta zona es donde es más probable que los alimentos se queden atrapados y, por ello, este tipo de caries es el más frecuente
  • Un cepillado demasiado agresivo o la afección de enfermedades periodontales pueden suponer una retracción de las encías. En estas ocasiones, la raíz del diente queda expuesta al ataque de agentes patógenos. La caries radicular es aquella que afecta directamente a la raíz de una pieza dental. Es la más agresiva, y una de las principales causas de pérdida de los dientes. 
  • La caries interproximal es una de las más difíciles de detectar. Se forma en los espacios interdentales -es decir, aquellos presentes entre dos piezas dentales-. En esta zona es habitual que quede alojada la placa bacteriana en caso de no completar la higiene bucodental con el uso del hilo dental. 
  • Denominamos caries recurrente a aquella que vuelve a aparecer en torno a un empaste dental. También conocida como caries secundaria, se puede hacer una doble distinción entre caries nuevas o lesiones que se han reproducido porque, en el momento de realizar la obturación, no se limpiaron correctamente los tejidos. 

Caries en la raíz del diente

Tipos de caries en función de la parte del diente que se ve afectada

La segunda clasificación tiene relación con las distintas zonas de un diente en las que la caries puede aflorar. A este respecto, podemos distinguir entre: 

  • En primer lugar, la caries de esmalte. De todas, ésta es la lesión más frecuente. Se produce cuando la caries empieza a atacar la superficie del esmalte, que protege al diente frente al ataque de agentes externos. Su signo más evidente es la aparición de una mancha blanca en la superficie dental. En caso de que se ignore sus síntomas o no se detecte a tiempo, puede llegar a provocar cavitación -es decir, un avance del tejido necrosado hacia las capas interiores del diente-. 
  • La caries de dentina afecta a la capa que subyace tras el esmalte dental. Su color es más amarillento, y suele quedar a la vista cuando el paciente padece fuertes desgastes, erosión dental o una caries en estado más avanzado. 
  • Por último, la caries rampante es un tipo de lesión fulminante. Se desarrolla con gran rapidez y causa muchos estragos, generalmente relacionados con la estabilidad de la pieza dental afectada. Dado su rápido avance, la infección llega rápidamente hasta la pulpa y los tejidos internos de la corona, llegando a necrosar el nervio y provocando la pérdida de la pieza dental. 

Caries rampante

Tratamiento para los distintos tipos de caries dental

A la hora de abordar una caries, el especialista debe tener en cuenta cuán profunda es la lesión y dónde se encuentra. 

A este respecto, hay cinco tratamientos fundamentales: la obturación -o empaste-, la endodoncia en adultos, la pulpectomía o pulpotomía en niños y, en último caso, la extracción de la pieza dental dañada. 

¿Qué es un empaste dental? 

Un empaste dental es el tratamiento idóneo para tratar caries superficiales que afectan al esmalte e incluso a la dentina. También es el tratamiento más adecuado para atajar las caries de corona o interproximales. 

Una obturación -o empaste- consiste en la eliminación del tejido dañado gracias al empleo de un instrumento de cabeza rotatoria que facilita la extracción. Posteriormente, se sellará la cavidad con una resina de composite, devolviendo la estética y la funcionalidad a la pieza. 

El empaste es un procedimiento sencillo que permite frenar el avance de la caries dental hacia las capas interiores del diente -nervio- y evita la necesidad de realizar un tratamiento más complejo como es, por ejemplo, una endodoncia. 

¿Cuándo se realiza una endodoncia? 

La endodoncia -también conocida como “tratamiento de conductos”- está indicada en aquellos casos en los que la lesión cariosa es extensa. Es decir, afecta al tejido pulpar o nervio y ya ha supuesto una merma cuantiosa de la estructura dentaria. 

Este tratamiento consiste en la eliminación del nervio necrosado y en el posterior sellado de la zona. En algunas ocasiones, se debe restaurar la pieza mediante la colocación de una incrustación dental o, en su defecto, de una corona dentaria

La endodoncia es un tratamiento conservador que permite mantener en boca una pieza dañada que, en caso de no ser intervenida, debería ser extraída. 

Gracias a su realización, este diente recupera su funcionalidad y el odontólogo evita la realización de un tratamiento más costoso e invasivo como es la colocación de un implante dental.

Pulpectomía o pulpotomía para tratar caries en niños

En caso de que la caries extensa haya dañado un diente de leche, el odontopediatra valorará la necesidad de hacer una pulpectomía o pulpotomía. 

Este procedimiento es muy similar a la realización de una endodoncia en pacientes adultos. 

Su objetivo es impedir la pérdida prematura de una pieza temporal y, a su vez, evitar los riesgos que conlleva esto conlleva. Por ejemplo, la aparición de problemas de oclusión con la erupción de las piezas definitivas.

Pulpectomía o endodoncia para niños

Extracción de dientes con caries

En los casos más severos, el odontólogo no puede hacer nada por preservar la pieza dental en boca. Esta situación es frecuente en pacientes que no respetan sus visitas rutinarias al dentista o que padecen caries de difícil visualización -por ejemplo, las interproximales-.

En estas ocasiones, el paciente ha sufrido una pérdida notable de estructura dentaria y el nervio dental se ha necrosado. Por ello, su recuperación resulta imposible. 

La extracción de la pieza dentaria irá seguida de la colocación de un implante dental que restituya el diente perdido. 

¿Cómo se pueden prevenir todos los tipos de caries? 

Los odontólogos no se cansan de repetirlo: una higiene bucodental rigurosa es el mejor remedio para evitar la formación de caries. Asegúrate de cepillarte los dientes tras cada comida y, en caso de que seas padre o madre, recuerda que debes revisar que tu hijo o hija se lava los dientes debidamente. 

Además, es importante que te mantengas hidratado a lo largo del día. Para ello, bebe agua suficiente -de 2 a 3 litros diarios- y evita el consumo regular de bebidas ácidas y azucaradas como, por ejemplo, los refrescos. 

Reduce el consumo de bebidas alcohólicas, que aminoran el flujo salivar e inducen la aparición de caries, y mantén una dieta equilibrada con un bajo contenido en azúcares y carbohidratos. 

Por último, recuerda que debes respetar las revisiones pautadas por tu odontólogo de confianza para detectar a tiempo las lesiones cariosas. 

Y, en caso de que notes algún síntoma típico de padecer una caries, acude a tu clínica dental de confianza. Un diagnóstico certero y un tratamiento a tiempo son claves a la hora de evitar futuras complicaciones. 

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